Viajeros de Mundo Conocido

Este blog pretende poner al seguidor de El Heredero de los Seis Reinos en contacto con los personajes, territorios, historias y tramas que envuelven esta saga de fantasía. Con una periodicidad semanal se subirán relatos y leyendas que tendrán como protagonistas a personajes y hechos que irán apareciendo en las novelas de forma secundaria. Sin duda, el blog Historias de los Seis Reinos será siempre un punto de referencia al que acudir.

lunes, 15 de abril de 2013

Relato nº 9 La epidemia



Thánir permanecía sentado en una silla junto a la cama. Su cabeza reposaba sobre el colchón, hecho con plumas de ganso, que su mujer había cosido apenas dos semanas atrás. Su mano apretaba con suavidad la de su hijo. Llevaba así los últimos tres días, sin comer, sin hablar, sin salir de aquella oscura habitación. Cuatro paredes con una ventana que permanecía cerrada, como queriendo alejar de aquella morada el mal que asolaba el reino de Myrthya desde hacía semanas. Pero no existía puerta o tronera capaz de parar a la Sarnitzia. Thánir estaba solo, cuidaba del único hijo que le quedaba con vida, aguardando con entereza el momento en que Ioumacu expirara su último aliento y se alejara de aquella habitación para siempre. Su espíritu se evaporaría entre los dedos de su padre sin que éste pudiera hacer nada para impedirlo.
La epidemia de Sarnitzia llegó de repente, sin avisar, sin dar tiempo a que las familias pudieran fundirse en un último abrazo. Sin duda es la peor de las enfermedades que se pueden sufrir. Altamente contagiosa, y mortal para quien la padece, afecta principalmente al sistema respiratorio. Los primeros síntomas no son diferentes a los de un resfriado; toses, estornudos, malestar general. En apenas dos días aparecen las fiebres y, de inmediato, los vómitos y hemorragias pulmonares. El dolor en el pecho se hace insoportable y la temperatura del cuerpo sube tanto que los temblores y convulsiones pueden partir huesos. La insuficiencia respiratoria llega al final, después ya no hay nada. Thánir conocía perfectamente los síntomas de la Sarnitzia. En pocos días había perdido a su esposa y a sus dos hijas mayores. Ahora sólo quedaban él y el pequeño Ioumacu, su único hijo, su niño, su vida, su pasión, por quien lo había dado todo. Con los ojos cerrados sobre aquel colchón húmedo de lágrimas de desesperación recordaba el día que nació. Hoy hacía cinco años. Qué crueles son los desvaríos del  destino, capaz de llevarse una vida el mismo día que vino al mundo. Thánir era consciente de que mañana…, mañana quedaría sumido en la más absoluta de las soledades.
Aún no había alcanzado el sol su cenit cuando Ioumacu abrió los ojos y miró a su padre. Éste se incorporó al notar como el pequeño le apretaba débilmente la mano. Los ojos del niño manifestaban ese adiós que su boca no podía pronunciar, los del padre brillaban intentando contener las lágrimas para regalar a su hijo una última mirada de dulzura y amor. El pequeño respiró profundamente y cerró lentamente aquellos dos luceros azules que nunca más volverían a abrirse. Sus diminutos dedos se escurrieron entre la mano de su padre inertes, ya sin vida.
Thánir se abrazó al pequeño llorando desconsoladamente. No podía dejar de estrechar aquel cuerpecito pálido e inmóvil. 


-Descansa ahora, hijo mío. Ya acabó todo, mi vida. Vuela libre a reunirte con mamá y con tus hermanas-, pronunció Thánir sollozando.
Luego cogió en brazos el cuerpo de Ioumacu envuelto entre las sábanas que lo habían cobijado las últimas jornadas y salió al exterior. El día era noche como consecuencia de las nubes de humo que cubrían toda la aldea. El hedor a carne quemada impregnaba el ambiente mezclado con los gritos y gemidos de dolor de los supervivientes. Los pocos que quedaban con vida deambulaban perdidos, sin rumbo, iban o venían de quemar a sus seres queridos. La razón y la sensatez habían abandonado hacía tiempo aquellas mentes desoladas. Thánir se dirigió a las afueras de la villa, dónde las autoridades habían construido grandes piras funerarias que llevaban ardiendo sin parar desde hacía semanas ya que no faltaba materia con qué avivarlas. El abatido padre caminó todo el trayecto con el cuerpo de su pequeño entre los brazos. En el camino se cruzó con otros vecinos. Gentes que conocía de toda la vida y con quienes había compartido muchos y buenos momentos. Ahora ni siquiera se miraban, no se hablaban, ya nada importaba. El sinsentido se había apoderado de la vida, la mente humana no estaba capacitada para recibir dosis de dolor tan altas.
Al llegar a las hogueras, Thánir subió por una corta escalera hasta una plataforma. Desde allí contempló las llamaradas elevándose con fuerza. El calor era asfixiante, pero el desalmado padre no sentía nada, dejó de hacerlo varios días atrás. Besó la frente de Ioumacu y, sin más contemplación, lo lanzó hacia la eternidad. Por unos instantes quedó petrificado mirando aquellas llamas.
Tras unos momentos que parecieron días reaccionó y  puso rumbo de nuevo hacia la aldea. Caminaba despacio, cabizbajo, tembloroso, el dolor del pecho apenas le permitía respirar y la fiebre alta le hacía ver borrosas las imágenes. En su extenuada mente sólo había cabida para un pensamiento:
-Ya queda menos.



Episodio perteneciente a la cronología del reino de Myrthya y ocurrido en el año 316 del Segundo Comienzo.

50 comentarios:

  1. Amigo escribiente, mis mas sinceras felicitaciones. Jamas una lectura me había privado del don de la palabra y esta noche esta que has escrito lo ha hecho.
    La emoción me impide añadir nada mas.

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    1. Siento haberte provocado pena al tiempo que me alegra que mi relato te haya resultado emocionante.
      El próximo será menos triste.

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  2. Me pasa lo mismo que al lector de arriba, no me sale nada que decirte. Eres muy muy muy muy bueno.
    saludos
    Juanin

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  3. Una amiga me recomendó hace unos días leer tu blog. Debo decirte que esta historia es la primera que leo y he quedado impresionada. Has llegado a hacerme llorar con apenas 50 lineas escritas y eso es algo que no esta al alcance de cualquier escritor.
    Te felicito Miguel y que sepas que apartir de ahora tienes en mi a una fiel seguidora.
    Poco a poco iré leyendo todo lo demás que llevas escrito y lo recomendaré a todos mis conocidos.

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    1. Hola Julia!
      Encantado de tenerte por aquí.
      Me alegro de que te guste lo que escribo y como lo hago. Para mía es un placer tenerte como nueva seguidora.
      Un cordial saludo

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  4. me has hecho pasar momentos de agobio y se me ha quedado sensación de pena en el cuerpo.
    brillante Miguel, muy bien escrito

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    1. Bueno, Salva, debo decir que provocar agobio y tristeza era lo que buscaba al escribir este relato, así que, si lo he conseguido, he cumplido lo que me propuse. ;)
      Gracias por tus palabras.

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  5. Un gran trabajo. Triste, sin dramas exagerados y aún así desolador. Enhorabuena Miki

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    1. Me alegra que te haya gustado, Sira.
      Muchas gracias por seguir por aquí.
      Besos

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    1. Siento lo de la tristeza, Mari Cruz, aunque confieso que esa era mi intención ;)
      Gracias por pasarte.
      Besos

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  7. la historia es alucinante y la foto y el dibujo le dan el toque de gracia definitivo

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    1. Gracias por tus palabras, Nacho.
      Totalmente de acuerdo, la foto y el dibujo son unas verdaderas obras de arte.

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  8. """"""""""Precioso""""""""""""
    Escribes de lujo

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    1. Uy, que más quisiera yo, Isa. Escribir de lujo no es fácil, y a mí me queda mucho camino por recorrer.
      Agradezco mucho tus palabras.

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  9. ¡Matas hasta al apuntador! Mare meua, ya me veo toda la aldea en llamas, y cada vez menos gente... o sea, que por eso el principe de capitulos atrás viaja a un reino vecino, porque una epidemia está devastando su querida Myrthya? Bueno, como siempre, tendré que esperar para leer.

    Me ha encantado la forma de redactarlo, de algún modo se nota diferente a los demás relatos. Creo que aquí estabas realmente inspirado jeje.

    Por un momento creí que el chiquillo viviría, que abría sus ojos porque empezaba a vencer a la fiebre... pero en seguida los cerró, y para siempre. aaaiiiiisss pobre hombre, ha visto morir a toda su familia.

    El único consuelo que tiene es saber que también la va a palmar...

    Pobre desgraciado.

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    1. La verdad es que al pobre hombre le he destrozado la vida. En unas pocas líneas me he cargado a toda su familia y acabo matándolo a él. Espero que no me lo tenga en cuenta ;)

      A ver, te cuento, esta epidemia que cuenta el relato tuvo lugar en el año 316 y forma parte de la historia del reino de Myrthya. En la actualidad estamos en el año 841, por lo tanto éste no es el motivo por el que el príncipe viaja a un reino vecino. La verdadera misión que lleva al heredero de Myrthya a emprender viaje es...
      Gracias por pasarte ;)

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  10. Cada día te vas superando. A pesar de seguirte desde hace tiempo no tengo el placer de conocerte y por eso puedo decir con total tranquilidad y sin miedo a ruborizarme que ¡ME ENCANTAS! :)

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    1. Tú no sé si te habrás ruborizado, pero a mí si que me has sacado los colores :)
      Muchas gracias por tus palabras, Susana. No me cabe duda que algún día nos conoceremos en persona.

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    1. Pues me toca estrujarme el cerebro para seguir mejorando.
      Gracias por tus palabras.

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  12. Da mucha pena pero esta muy bien escrito

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    1. Mil gracias por tus palabras y por pasarte por mi blog.
      Un saludo

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  13. Es un relato precioso, Miguel. Las dosis de emoción que transmite son muy altas y está escrito con mucha maestría.
    Una vez más, enhorabuena.
    Un beso

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    1. Gracias, Teresa.
      Me alegra mucho que te haya gustado. Le puse una buena dosis de sentimientos al escribirlo.
      Un beso

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  14. Great!
    I´m a spanish´s student and i m not sure if I could have understood all the history but think is very good

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    1. Welcome to my blog, Matthew.
      If you´ve any problem with the translation, tell me and I´ll send you a copy in your language. I can speak english and can translate for you.
      Thanks for coming and having a look.

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  15. ¡Buenísimo! ¡Maravilloso! ¡Excelente! ¡Eres un genio!
    Tuve que esperar un rato para aclarar mis pensamientos, pues luego de leer eso no encontraba mis palabras.
    Te deseo de verdad muchos éxitos en tu camino de escritor, vas muy bien, tienes en mí a una nueva fan de tus historias. Aunque que malvado escritor :( Ioumacu :c
    En fin, un relato con una muy buena dosis de emoción. Me has atrapado. Empezaré a leerte *O*
    Un abrazo,
    Karou - The Books are my Life!

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    1. Hola Karou.
      Muchísimas gracias por tus palabras. Me alegra que te haya gustado el relato, aunque al final el pobre Ioumacu haya salido mal parado :(
      Me encanta que te apetezca seguir leyendo más de lo que escribo. Espero no defraudarte.
      Un abrazo

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  16. Respuestas
    1. Tú que me miras con buenos ojos, Toni.
      Gracias por tus palabras.
      Un saludo

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  17. me ha gustado muchisimo es simplemente increible.
    besos

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    1. Gracias, Alicia. Me alegro de que te haya gustado.
      Un placer tenerte por aquí.
      Besos

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  18. ¡Tienes definitivamente otra seguidora mas!
    Me dio mucha tristeza pero esta increíble..
    Empezare a leer lo demás :)

    Cuídate mucho y sigue así

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    1. Muchas gracias por pasarte, Leticia. De verdad que me alegra mucho que te haya gustado. Espero que siga apeteciéndote dejarte caer por aquí de vez en cuando.
      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo

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  19. Miguel, un gusto conocerte a ti y a tus palabras. Tu relato nos lleva a viajar por mundos fascinantes, eres muy creativo y apelas a la emoción en su punto justo.

    Por supuesto, te sigo.

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    1. Agradezco tus palabras, Guille, más cuando provienen de alguien que escribe con la maestría que tú lo haces.
      Estamos en contacto.
      Un abrazo

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  20. Un relato muy conmovedor,el dolor cuando llega hace daño, muy bueno.Un SALUDO

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    1. Me alegra mucho tenerte por aquí.
      Agradezco enormemente tus palabras.
      Un abrazo

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  21. Haces con tu prosa que el lector se sienta parte de la historia. Muy conmovedor. :)

    Saludos! Nos leemos!

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    1. Muchas gracias por tus palabras.
      Te agradezco mucho que te hayas pasado a leer lo que escribo.
      Nos leemos
      Un abrazo

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  22. Muy trabajado, sí señor.
    ¡Enhorabuena!
    Coincido en eso de sentirse parte de la historia.

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    1. Agradezco tus palabras, Jorge. Se tienen muy encuenta sobre todo viniendo de un camarada de la narrativa.
      Gracias por dejarte caer por aquí.
      Un abrazo

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  23. Este relato ha estado muy bien.
    Has retratado una de las miles de muertes, de las cientos de familias que murieron por la epidemia en la historia del reino de Myrthya.

    Así conocemos un poquito más de la historia del reino y sus habitantes.

    Un saludo Miguel.
    xoxo
    Amarie
    Libros hasta el Amanecer

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    1. Es una manera de dar a conocer una enfermedad que dará mucho de que hablar en uno de los libros de la saga.
      La verdad es que es un relato que me dejó entristecido al escribirlo, pero creo que muestra lo cruel que puede llegar a ser la vida en este mundo.
      Un abrazo, Amarie, y gracias por seguir por aquí.

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