Viajeros de Mundo Conocido

Este blog pretende poner al seguidor de El Heredero de los Seis Reinos en contacto con los personajes, territorios, historias y tramas que envuelven esta saga de fantasía. Con una periodicidad semanal se subirán relatos y leyendas que tendrán como protagonistas a personajes y hechos que irán apareciendo en las novelas de forma secundaria. Sin duda, el blog Historias de los Seis Reinos será siempre un punto de referencia al que acudir.

lunes, 1 de abril de 2013

Relato nº 7 El secuestro


El sol, coqueto y presumido, había decidido mostrarse en todo su esplendor y relucía majestuoso como hacía semanas que no ocurría. La mañana invitaba a salir a divertirse a los jardines de la fortaleza de Kur-Lantadia, pero el pequeño Abeshú prefirió quedarse en sus aposentos jugando con su inseparable institutriz.
       ¡Juguemos al juego de esconderse! ¿Vale? suplicó el muchacho con unos ojos impregnados de inocente dulzura. 
        — De acuerdo contestó la hermosa joven que llevaba al cuidado de Abeshú desde que nació, seis años atrás.
La niñera se giró, apoyó la cara sobre una de las columnas de la estancia y empezó a contar en voz alta. El niño deambuló nervioso de un lado a otro de la habitación sin saber muy bien dónde esconderse. Finalmente optó por meterse bajo la cama y guardar el más absoluto silencio agarrado a un pequeño osito hecho con trapos y retales que encontró bajo el camastro. En ese momento oyó decir:
¡Ya está! ¡Voy a buscarte!... ¿Dónde estás? ¿Es posible que estés dentro del armario? Voy a mirar…
        Abeshú podía ver los pies descalzos de su cuidadora desde su escondite. El niño aguantaba la respiración para no hacer el más mínimo ruido. Temía que de un momento a otro la joven se arrodillaría junto a la cama y diría aquella frase que tantas veces había repetido: ¡Te encontré!
Pero, por el contrario, lo que escuchó fue un gran golpe y ruido de cristales cayendo. A continuación, voces de desconocidos dentro de la habitación y un apenas perceptible grito de su institutriz. Abeshú contempló como las rodillas de su niñera aparecieron de repente pegadas al suelo, junto a la cama. En ese momento se tranquilizó y pensó que todo era una broma porque lo había descubierto. Poco a poco las piernas se fueron doblando hasta dejar caer lentamente y sin hacer el menor ruido el resto del cuerpo de la joven. Los ojos de la muchacha parecían distintos, pero miraban fijamente al pequeño Abeshú. Del cuello de la institutriz salía gran cantidad de sangre. Hasta un niño de seis años comprendió que estaba muerta.


El pequeño quedó paralizado por el terror. No pudo gritar porque alguien tiró desde sus piés sacándolo con brusquedad de debajo de la cama. Lo engancharon por la cintura, le vendaron los ojos, le amordazaron la boca y lo enrollaron en una de las sábanas que cubrían su lecho. Abeshú sólo pudo llegar a ver a tres hombres muy fuertes antes de que todo quedara en la más absoluta oscuridad. Luego todo fueron gritos, saltos, golpes, caídas y carreras. Los extraños se lo iban pasando de uno a otro. Abeshú lloraba e intentaba gritar, pero nadie lo oía, estaba solo.
De repente las carreras cesaron y el niño pudo escuchar como varios hombres hablaban entre sí. Lo dejaron caer al suelo y le quitaron la venda de los ojos. Entonces Abeshú comprobó que había cinco hombres, kurlinos al igual que él, lo que lo confundió aún más. Estaban en una especie de patio en lo que parecía una vieja casa en ruinas. Uno de los extraños, el más fornido, subió a Abeshú a lo alto de un pozo y lo ató a la cuerda del cubo. Luego, impasible ante los sollozos y gimoteos del niño, lo fue deslizando lentamente hasta dejarlo suspendido a pocos dedos del agua. El pozo era muy profundo y la oscuridad en su interior era completa. El pequeño miraba hacia arriba y apenas podía distinguir la claridad de la luz entrando por la abertura del agujero. Intentó trepar por las paredes pero la piedra húmeda y lisa no permitía agarrarse a unas enjutas manos arañadas y doloridas.
El miedo dio paso al pánico y éste al más absoluto de los terrores. El niño estaba empapado, se había orinado encima y no dejaba de llamar a su papá. El recuerdo de la institutriz sobre el suelo, en aquel charco de sangre, atormentaba todavía más su espanto.
Cuando el pequeño notaba como las fuerzas empezaban a abandonarlo, en la superficie, escuchó gritos y sonidos de pelea. Agudizó lo que pudo sus temblorosos sentidos y, efectivamente, confirmó que allá arriba alguien estaba combatiendo. Entones escuchó una voz:
¡Corta la cuerda!
Acto seguido, el Abeshú cayó al agua de cabeza. Peleó para darse la vuelta en aquella estrecha y profunda poza. Intentaba mantenerse a flote moviendo sus pequeñas manos y sus congelados pies. No dejaba de mirar hacia arriba con la esperanza de que alguien escuchara sus imperceptibles gemidos, pero no había nadie… seguía solo.
Los sonidos de la pelea habían cesado, pero Abeshú empezaba a perder la conciencia. Echó un último vistazo hacia la claridad de la salvación e imaginó una silueta que desde arriba se asomaba a la oscuridad del pozo… Y una voz.
¡Abeshú! ¿Estás ahí? ¡No te preocupes, voy a bajar a buscarte!
El pequeño no estaba seguro de haber escuchado aquellas palabras. Aún así, esbozó una tenue sonrisa y se hundió sin conocimiento en las frías aguas de aquel pozo de desesperación…


36 comentarios:

  1. Y con las campanadas de media noche llega este tétrico relato a perturbar el sueño del que suscribe estas palabras. Imposible dormitar sin alejar de mi mente la imagen de esa pobre doncella en el suelo degollada. Una lastima no haber llegado a tiempo de salvarla.
    Feliz como siempre de leerte.
    Saludos templarios

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me cabe duda, sir Richard, que de haber estado vos en aquella alcoba, la doncella se encotraría ahora con vida y los secuestradores yacerían muertos sobre el suelo de la habitación del pequeño.
      Agradecido como siempre de que me sigas leyendo
      Un cordial saludo

      Eliminar
  2. que bueno amigo. te leo odas las semanas desde acá en mexico y disfruto mucho con la manera de contar las historias que tienes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues para mí es todo un honor tener a un seguidor del otro lado del océano disfrutando de lo que escribo.
      Gracias de verdad por interesarte por este blog.
      Un saludo

      Eliminar
  3. Aggg, no me puedes dejar así.
    que le pasa al niño? lo salvan verdad?
    :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues verás, Mari Cruz, al niño resulta que... y entonces..., pero al final... :)

      Eliminar
  4. Muy muy bueno. Supongo que si pregunto por el futuro del niño me remitirás al libro, así que no lo haré y esperaré impaciente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, Teresa, si me preguntaras por el desenlace te remitiría al libro, así que entiendo que no lo hagas.
      Muchas gracias por tus palabras.

      Eliminar
  5. hola
    donde puedo comprar los libros. e buscado por internet en varias librerias pero en ninguna lo tienen
    gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Quique.
      Pues lamento decirte que los libros aún no están a la venta. El primero de ellos es el que estoy escribiendo en la actualidad y, con suerte, podría estar en la calle para finales de año, aunque, como siempre digo, eso no depende del todo de mí.
      Mientras, espero disfrutes con los relatos de este blog.
      Un saludo

      Eliminar
  6. Quierooo máaaasss!!!Creo que no soy la única que se queda con las ganas de seguir leyendo y descubrir el desenlace de estos relatos. Sigue así...entreteniendo, emocionando, quitándonos el sueño, enganchándonos a la lectura...
    A este relato le doy un 10 y me quedo con la intriga para cuando pueda resolver el desenlace ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Sonia.
      Hoy me ha llegado a decir una amiga que como siga dejando los relatos tan en el aire y con la tensión del qué sucederá deja de leerme :)
      Es la magia del blog.

      Eliminar
  7. Gustar, gustar, querer mas y mas y mas :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y yo darte más, más y más hasta que tu hartar :)
      Gracias, Toni, por seguirme.
      Un saludo

      Eliminar
  8. si a un relato chulo le unes una foto impresionante y un dibujo muy bueno el resultado es lo que tengo delante.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras, Narciso.
      Yo no suelo hablar de la calidad de mis relatos, pero sí lo hago de las fotos y los dibujos que los acompañan. Como bien dices, son impresionantes.
      Un saludo

      Eliminar
  9. ¡Menudo final! Nos debes un desenlace! No se puede ser tan cruel con tus lectores. Me encanta la forma cómo describes la muerte de la institutriz. Genial. A ver si adelantas la edición del libro, que me tienes en ascuas. Enhorabuena

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya me gustaría a mí, Mar, poder adelantar el libro, y máxime con la expectacción que ya hay por parte de muchos futuros lectores del mismo, pero prefiero ir despacio y terminar haciendo un trabajo que sea digno de ser leido.
      Un saludo y gracias por tus palabras.

      Eliminar
  10. Recien llegado a tu blog y encantado de lo que he podido leer.
    Enhorabuena
    Juanin

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un placer conocerte, Juanin, y muy agradecido de que te hayas pasado por mi blog. Espero poder seguir entreteniéndote con futuros relatos.
      Un cordial saludo

      Eliminar
  11. Me ha gustado mucho!
    Deberé ponerme al día para captar la historia completa.
    Gracias por pasar a mi blog.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por pasarte Piix!!!
      Espero poder seguir contando contigo como lector de este blog por mucho tiempo.
      Un saludo

      Eliminar
  12. Respuestas
    1. Ese Bravo dicho por ti se multiplica por tres ;)
      Gracias, Susana

      Eliminar
  13. queria decirte que escribes super bien y que pienso comprar el libro cuando salga a la venta. felicidades y saludo2 desde el sur de Francia.
    Enma

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Enma!!
      Encantado de tenerte por aquí. Me alegra mucho que te guste lo que voy escribiendo y por supuesto me encanta esa intención tuya de comprar el libro cuando salga editado.
      Mil gracias

      Eliminar
  14. Consigues crear esa atsmofera de claustrofobia que posiblemente sentirá el chaval dentro del pozo. Buen relato y muy buena la foto y el dibujo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Salva. Bueno, siempre intento crear esas atmósferas que involucren al lector hasta hacerlo sentirse parte del relato. No siempre lo conseguiré, pero en la intención que no quede.
      En cuanto a la foto y al dibujo, no me canso de decirlo, trabajo con dos cracks.

      Eliminar
  15. ¿Y esto ocurre en Myrthya también? No se que es un Kurlino, pero no averguaré en navidad.
    Me gustaría que pusieras relatos también de otros reinos, quiero saber cómo es el clima y la fauna de los demás. Bueno creo que pido demasiado, al menos hacerme una idea, ya sabré como son cuando compre el libro jeje.
    Y como siempre, quiero saber más, quiénes eran esos kurlinos, pero, sobre todo, porqué quieren al pequeño. Y también si el pequeño es un príncipe o es el hijo de algún conde importante y es un ajuste de cuentas o qué demonios pasaaaa >.<

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Sonia.
      Es un verdadero placer tener a una escritora como tú siguiendo y comentando este blog.
      A ver, te cuento. De momento todo transcurre en el reino de Myrthya ya que voy haciendo relatos al tiempo que escribo el libro y éstos van correlativos. El libro empieza en Myrthya y por eso los relatos que van surgiendo son de este reino. En breve cambiaremos de reino, ya que en el libro pasamos de Myrthya a Kalandrya, con un pequeño tránsito por Sylvilia, por lo tanto los relatos dentro de un par de semanas comenzarán a centrarse en otros reinos.
      En cuanto a los kurlinos, te puedo adelantar que pertenecen a la raza humana pero con ciertas características que los diferencian del resto de los humanos. Y referente al niño, pues sí, es el hijo de un.... ;)

      Eliminar
  16. Hola Manuel ,me llamo Alba soy la escritora de Reinasdeldrama , me gusta mucho tu blog! qué te parece el mió? un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Alba. Me alegra que te guste mi blog.
      La verdad es que ya había leído un par de cosillas tuyas en tu blog y me gusta como escribes. Te seguiré de cerca para echarle un vistazo a todo lo que vayas publicando.
      Un abrazo y gracias por pasarte.

      Eliminar
  17. Me gusta mucho tu blog y a partir de ahora: te sigo.
    Enhorabuena! Es genial!
    Yo también tengo uno: http://leerimaginarescribir.blogspot.com.es/

    Espero que me visites, que me comentes tu opinión sobre el y que me sigas como yo e echo contigo.
    Gracias. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Andrea!!
      Muchas gracias por pasarte por mi blog. Me alegra que te guste y espero tenerte por aquí a menudo.
      Ahora me paso por tu blog y le echo un vistazo.
      Besos

      Eliminar
  18. Acabo de leer este relato, ayer de madrugada paré en el sexto! Y hoy me dispongo a leer otros cuantos antes de dormir... por lo menos hasta ponerme al día.

    Este también me ha gustado mucho, desde la visión de ese niño que espero que sea alguien importante de la novela que sobrevivió en su infancia a tal trauma.

    El final abierto es angustiante.... pero esperanzador al mismo tiempo.
    Una noche más aquí...
    xoxo
    Amarie

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Amarie, al niño terminaremos viéndolo de nuevo en la saga. Este relato sirve sobre todo para presentar una de las razas que aparecerá en las obras, los kurlinos.
      Un abrazo y gracias por seguir por aquí.

      Eliminar