Viajeros de Mundo Conocido

Este blog pretende poner al seguidor de El Heredero de los Seis Reinos en contacto con los personajes, territorios, historias y tramas que envuelven esta saga de fantasía. Con una periodicidad semanal se subirán relatos y leyendas que tendrán como protagonistas a personajes y hechos que irán apareciendo en las novelas de forma secundaria. Sin duda, el blog Historias de los Seis Reinos será siempre un punto de referencia al que acudir.

lunes, 13 de mayo de 2013

Relato nº 13 La recompensa


El viento que azotaba el valle hacía que la nieve del suelo se elevara golpeando con fuerza el rostro de Bárgan, que apenas podía mantener los párpados abiertos. De reojo miraba a sus oponentes, dos a la derecha y tres más a su izquierda. Él era el más  enclenque de todos los participantes en aquella prueba y partía con desventaja, pero sin duda el premio final merecía correr el riesgo. Cerró los ojos visualizando en su mente la imagen de la colina que debería escalar para conseguir el más preciado de los botines. Un primer tramo de suave pendiente dónde la nieve alcanzaba un espesor capaz de ocultar al más fornido de los guerreros. Luego una zona de riscos en cuyos recodos el hielo realizaba caprichosas esculturas de contornos afilados y, por último, una empinada ladera dónde varios árboles sin hojas asomaban estáticos cubriendo con sus sombras la nieve recién caída.
Una multitud expectante se agrupaba vitoreando y aclamando a los seis aspirantes. Limuj, un joven al que un oso había arrancado una pierna dos años atrás, levantó una vasija metálica y con todas sus fuerzas la lanzó contra una piedra cercana haciendo que rebotara con un estruendoso ruido que marcó el comienzo de la prueba.
Bárgan se deslizó colina arriba con la velocidad máxima que sus piernas le permitían. En cada paso que daba hundía sus extremidades hasta la altura de las rodillas, lo que dificultaba aún más la carrera. Tenía delante a dos de sus oponentes mientras que los otros tres marchaban tras sus huellas. Su garganta estaba seca y el frío intenso le impedía respirar por la nariz. Utilizaba las manos para apartar la nieve del suelo y subir más rápido. Un grito le hizo levantar la vista con el tiempo justo para apartarse y ver como uno de sus contrincantes caía colina abajo girando sobre sí mismo como si de una bola de nieve se tratara. En su accidentada bajada golpeó y se llevó por delante a otro de los participantes que no pudo esquivarlo. Mientras observaba ambas figuras rodar colina abajo, no se percató de que otro de sus rivales había llegado dónde él se encontraba y, sin tiempo para que Bárgan pudiera reaccionar, le lanzó al suelo hundiendo su cabeza en la nieve y clavando la rodilla sobre su espalda. Cuando el joven se incorporó dolorido, marchaba en último lugar y tenía por delante a los otros tres adversarios, que acababan de entrar en la zona de los riscos helados. 
Con un grito de rabia y apretando los dientes con fuerza, Bárgan aceleró su marcha con la mente puesta en la recompensa final. Tenía que conseguirlo, debía ser él, y no otro, quién lograra aquel premio. Conforme se acercaba a la cima, la ventisca se hacía más fuerte. Apenas podía mantener los ojos abiertos. Con uno de los brazos cubría su rostro, mientras con la otra mano se impulsaba descargando parte de la presión que ejercían sus piernas. El más alto de sus rivales cayó exhausto sobre la nieve rindiéndose ante la adversidad del clima y la falta de fuerzas. Momentos después, un crujido, como el de la rama de un viejo árbol que se parte separándose para siempre del resto de su existencia, precedió a un alarido de dolor. Bárgan pudo observar como la pierna de Reivenj, uno de los dos contrincantes que quedaban en la carrera, se partía al resbalar y golpearse contra una gran piedra semienterrada por la nieve.
-        ¡Ya sólo queda Tivurz!-, pensó.
Los dos oponentes llegaron al unísono a la parte alta de la colina. Allí,  a poca distancia, con la visión borrosa por culpa de la combinación de nieve y viento, vislumbraron el objeto que debían alcanzar para conseguir la merecida recompensa. Y a unos pasos del preciado botín, justo frente a ellos, una pareja de lobos descansaba al abrigo de un grupo de árboles junto a tres cachorros de pelaje gris plata. El más grande de los animales se incorporó ante la presencia de los contendientes mostrando sus puntiagudos colmillos mientras dejaba escapar un desalentador gruñido.


Ambos rivales se miraron durante un breve instante intentando escarbar en los pensamientos del contrario, buscando ese resquicio de duda o temor que lo llevara al abandono. Finalmente fue Tivurz quien agachó la cabeza y se retiró lentamente sin perder de vista los colmillos de aquella bestia.
Por primera vez desde que inició la escalada, Bárgan sintió miedo. Se encontraba solo en lo alto de aquella colina muy lejos de poder pedir o recibir ayuda. Tan sólo el recuerdo de la recompensa que lo esperaba al volver lo hizo seguir adelante. Miró fijamente los ojos del lobo mientras con paso muy lento comenzaba a rodearlo. Despacio, marcando suavemente sus huellas sobre la nieve, controlando la respiración y los latidos del corazón. Mostrando descaro a la vez que respeto fue bordeando el área dónde se encontraba la manada hasta llegar al otro lado. Se agachó lentamente mientras sacaba de entre las pieles que cubrían su cuerpo un pequeño cuchillo. De un solo movimiento y sin perder de vista al lobo, que continuaba mostrando altanero sus colmillos, cortó un pequeño tallo que rápidamente guardó con recelo. Luego se incorporó y regresó sobre sus pasos alrededor del extrañado animal que había comenzado a relajarse escondiendo parte de esa mueca de ferocidad.
Una vez se hubo alejado de los lobos, Bárgan comenzó a correr colina abajo tan rápido como sus piernas podían llevarlo. Al entrar en la zona de rocas, el joven resbaló y cayó clavándose un afilado fragmento de hielo que asomaba entre dos riscos. A pesar de la herida y la sangre que de ella brotaba, Bárgan no paró hasta llegar al poblado dónde lo esperaban exultantes el resto de sus amigos. Cansado, dolorido, herido y exhausto, el niño, que el día antes había cumplido nueve años, se fue abriendo paso entre la multitud hasta llegar a una hermosa muchacha de cabellos rubios y ojos verdes. Luego rebuscó entre sus ropajes y sacó una pequeña flor de color violeta, la flor del hielo, que sólo crecía en Kalandrya durante la temporada de más frío. Extendió su mano y se la entregó a la joven, que correspondió el regalo con un beso en la mejilla de Bárgan. Todos los presentes vitorearon la acción mientras el héroe del momento agachaba la cabeza sonrojado y cruzaba sus manos tras su espalda haciendo dibujos en la nieve con una de sus botas. 
Sin lugar a dudas, el esfuerzo y los peligros sufridos habían merecido la pena por tan maravillosa recompensa.




42 comentarios:

  1. Inesperado final que lo hace aun mas placentero.
    Una vez mas me descubro ante el arte que demostrais.
    Saludos templarios

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    1. Una vez más, gracias, Richard, por tus palabras.
      Un cordial saludo

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  2. me ha gustado mucho y tampoco me esperaba que el final fuera un juego de niños. Felicidades

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    1. Bueno, Joanna, esa era la idea, dar al lector un final que no se esperera.
      Me alegra que te haya gustado.
      Un abrazo

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  3. Me encantan los finales impredecibles. Yo pensando en un poderoso guerrero y una recompensa en forma de oro y resultó ser un niño buscando el beso de una niña.

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    1. Bueno, Juan, de eso se trataba. Creo que todos imaginabais ese final, llamémosle, adulto y nunca pensasteis que pudiera tratarse de un reto entre adolescentes.
      Un abrazo

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  4. Genial! Yo tampoco imaginaba el final! Ni siquiera viendo la foto antes de terminar el relato... Me ha encantado Miki!

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    1. Gracias, Sira. Me alegra que te haya gustado.
      Un beso

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  5. Nadie se imaginaba el final en serio? qué sino una bella muchacha puede ser el incentivo para mantener ese valor y esa fuerza de voluntad? Para mí estaba bastante claro, lo que no me esperaba es que el chiquillo tuviera 9 años *-* olé por tí Bárgan, yo estaba pensando todo el rato 'vamos Bárgan tú puedes, sube, subeee >.< come on!' jajajaja
    Aunque en este relato he encontrado eso que me dijiste tú de 'usar los sinónimos' ^^ por supuesto yo no sólo leo, analizo jaja, y has puesto un par de veces eso de "apenas podía mantener los ojos abiertos" con lo que se me ha hecho un poco reiterativo, pero vaya, con que hasta los más grandes tienen este tipo de fallos ;)
    El dibujo, como siempre, espectacular. La chica esta dibuja de maravilla

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    1. Bueno, en una pongo que mantiene los ojos abiertos y en otra que son los párpados ;)
      No, ya en serio, tienes mucha razón, Sonia. Se puede considerar un error ya que no suelo repetir nunca este tipo de estructuras en un escrito tan corto. Y lo peor no es que se me escapara a mí, sino que las dos personas que leen y "corrigen" cualquier defecto de los relatos antes de ser publicados tampoco se dieron cuenta.
      En cuanto a Rocío, la dibujante, cada semana se supera. Está haciendo dibujos muy buenos en los últimos relatos.
      Besos

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  6. Me encantan este tipo de relatos en los que el final resulta sorprendente. Totalmente de acuerdo con Soni, la dibujante mejora día a día, por no hablar del fotógrafo y del escritor. Este blog se ha convertido en un buen aliciente para levantarse las mañanas de los lunes cuando lo único que apetece es quedarse en la cama.

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    1. Esa frase, la del aliciente la mañana de los lunes, me la han comentado ya varias personas diferentes y me produce una gran satisfacción. Creo que es uno de los piropos más efectivos que se pueden hacer sobre este blog.

      Referente a las fotos y los dibujos, desde el principio mantuve que trabajo con los mejores. Otra cosa ya es el escritor... A ese aún le quedan cosillas que mejorar ;)

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  7. Estupenda historia. Cada vez mas enganchada a lo que escribes

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    1. Y yo cada vez más contento de que estés tan enganchada.
      Un abrazo

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  8. Echaba en falta un puesto de avituallamiento en la subida o en la cima...me ha gustado y enganchado desde el primer minuto...enhorabuena...

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    1. Seguro que a los participantes les hubiera venido de maravilla un puesto dónde conseguir una bebida isotónica a medio camino :)
      Me alegra que te haya gustado y muchas gracias por pasarte.
      Un saludo

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  9. Otro buen relato.
    Yo no hubiera colocado la foto del beso al niño ya que a mi me ha hecho imaginarme el final.

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    1. Es posible que tengas razón, Salva. La fotografía se colocó al final del relato para no desvelar el desenlace, pero si el lector revisa entero el texto antes de leerlo, sí que es posible que se pueda imaginar algo. Toño, nuestro fotógrafo, ha sido el primero en apuntar esta posibilidad. Lo tendremos en cuenta para próximas entradas.
      Un saludo

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  10. Yo pensando un un guerrero fuertote y resulta ser un niño de nueve años. Una vez más me has sorprendido.

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  11. me ha gustado mucho y el final es muy diferente al que había imaginado

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    1. Me alegra haberte podido sorprender con ese final.
      Un saludo

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  12. Terminé de leer con una gran sonrisa.
    Quién sabe, pero si tuviera que escoger
    entre todos los relatos que he leído
    hasta ahora en este blog,
    quizás me quedaría con éste.
    Un saludo :)

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    1. Pues me alegra mucho que te haya gustado, Piix.
      De momento ya tienes uno preferido, espero ponértelo difícil más adelante y que tengas que escoger entre varios.
      Un abrazo

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  13. Estupendo relato, Miguel. Mantienes la tensión durante el desarrollo del mismo y sorprendes con un final inimaginable.
    Enhorabuena

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    1. Gracias, Teresa. Gratifica mucho leer tus palabras.
      Un beso

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    1. Agradezco mucho tus palabras. Me alegra mucho que te haya gustado.
      Gracias por pasarte por aquí.
      Un saludo

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    1. Muchas gracias, Valeria. Anima mucho leer este tipo de comentarios.
      Un abrazo

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  16. Este relato se lo lei ayer tarde a mis alumnos y les encantó.
    Ensalza valores como la constancia, el valor, la perseverancia, la fuerza de superación, el amor...
    De lo mejor que has escrito hasta ahora.

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    1. Gracias, Narciso.
      Para mí es un verdadero placer saber que has escogido uno de mis relatos para leérselo a tus alumnos. Espero que les haya gustado.
      Un abrazo

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  17. Es el primer relato tuyo que leo y me ha parecido muy fiero y muy dulce a la vez.. A partir de ahora no me pierdo ninguno!
    Besos!!

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    1. Un verdadero placer tenerte por aquí, Laura.
      Espero poder seguir comentando mis relatos contigo.
      Besos.

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  18. Exelente..!!!! Ha sido un placer llegar hasta aqui y leerte...Cuanta enseñanza..! Y el final,el mejor de todos,no lo esperaba y me encanto..! Me quedo por aca...Amigo, te abrazo desde la distancia :)

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    1. Muchas gracias por tus palabras, Idolidia. Me agrada mucho tenerte por aquí y que hayas leido uno de mis relatos.
      Espero seguir en contacto.
      Un abrazo

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  19. Flipante. Deseando leer el de la semana que viene.

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    1. Gracias, Mari Cruz.
      Ya tienes el siguiente publicado.
      Un abrazo

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